Vierta estos polvos de baño directamente bajo el chorro de agua caliente (38º) y se transformarán en una leche untuosa y sensual. Abandónese a sus aromas almizclados de propiedades calmantes y sus tensiones desaparecerán. Su cuerpo, sumergido en este relajante placer, se viste de un luminoso velo hidratante.